Está claro que Europa necesita un More. Está claro que el poder de convocatoria de expositores ha sido extraordinario. Está claro que la organización ha vendido un maravilloso proyecto con una extraordinaria presentación, como es habitual en los italianos. Si no eran todos los que tenían que estar, los que estaban eran importantes.
Una estupenda promoción de captación de expositores y una extraordinaria decoración e imagen. ¿Qué falló?, se preguntan los expositores. Tal vez una mayor conexión de la organización con estos. Está claro, una vez más, que nuestro sector es diferente en todo el mundo y sólo la colaboración de los entes feriales con él puede llevar a eventos con éxito.
Nos quejamos de que las ferias que están teniendo más éxito están en localidades con la mínima estructura necesaria, como ejemplos Basilea y Vicenza, pero no debemos caer en el error de organizar macroeventos que colapsen ciudades como Milán, donde no había ni plazas hoteleras, ni transporte público, ni organización preparada para tratar a los clientes VIP como se merecen, etc.
Clientes hubo pocos, pero importantes. Tenemos noticias de que la organización ha sentido el clamor de los expositores y ha empezado a poner remedio. Esperamos que no sean parches, sino soluciones de futuro como el sector merece, solicita y necesita.
La conexión con la moda puede ser positiva si a la vez podemos sacar el mismo provecho que ellos están sacando de nosotros. Y si los problemas de seguridad son un inconveniente, debemos empezar a no por ello dejar de hacer cosas que beneficien a nuestro sector.
Es muy importante que la organización asuma y comunique que ésta no ha sido la primera edición, sino la número cero y que a partir de ella se tienen que sentar las bases de futuro.
