sábado, 27 de julio de 2002

SÓLO PARA MAYORISTAS

A juzgar por lo que se ve y lo que se oye, pareces que el año 2002 no está resultando un gran año para los mayoristas tanto en España como en Italia. ¿No será que no se están enterando -o no quieren enterarse- del cambio de rumbo que se está operando en el sector joyero a nivel mundial?.


Los signos de cambio del sector joyero son cada día más evidentes. Hay unas coordenadas alarmantes. El consumo baja. Las marcas aumentan. Y los canales tradicionales ya no son líderes en la venta. Otros caminos nuevos, como Internet, ocupan ya un puesto muy relevante y en continuo auge. ¿Resultado?. Las tiendas de un nivel medio-alto aumentan. Las de un nivel medio-bajo están quedando paralizadas y marginadas.


Observamos, también, que las empresas se están agrupando. Están formando importantes y poderosas organizaciones. Y esto va en detrimento de las pequeñas compañías que ya empiezan a caer en manos de las grandes, ya sea mediante fusiones, absorciones o acuerdos. Es ley de vida. El pez grande se come al pez chico.


Los mayoristas notan que las ventas bajan y que el movimiento de stocks lleva una marcha muy lenta y cansina. El capital invertido en joyería ya no produce como antes. Es necesario hacer mayores inversiones para obtener mayores beneficios.


Ante una realidad tan acuciante, algunos han creído erróneamente que la solución está en eliminar o disminuir los gastos de publicidad. No se dan cuenta, los cerebros que así piensan, de que están cayendo en un profundo error que, además, puede resultar irreversible.


Aparentemente y a corto plazo, esa puede parecer una buena solución. Pero no nos engañemos. Es una solución falsa o traidora a mas no poder. Lejos de eliminar el problema atajándolo de raíz, lo que hace es ocultarlo y disimularlo ladinamente por unos breves instantes... para que resurja de nuevo con mayor fuerza, virulencia e intensidad.


La solución, la verdadera solución, hay que buscarla por otros caminos más efectivos y eficaces, por otros derroteros mucho más realistas y eficaces. Podríamos sintetizarla en el siguiente slogan: “El cambio urgente como respuesta”. No existe otra salida válida para hoy y para mañana.


Queramos o no, la joyería ha dejado de ser lo que era. Por lo tanto, o cambiamos todos o dejamos que ella nos cambie a nosotros. El negocio joyero se obtiene del resultado positivo entre compra y venta. No puede basarse en la simple especulación teórica. Hay que ser pragmatistas y prácticos al máximo. Hoy los stocks son un pasivo, no un activo. Tenemos que cambiar el concepto o el concepto nos cambiará a nosotros. Ya lo decía mi paisano “Manquiña” en aquella conocida película.


Necesitamos pasar de la propuesta “producto/transacción/volumen” a la propuesta “servicio/relación/lealtad”. La relación del mayorista con el tendero detallista debe crecer continuamente. Hay que urgir y potenciar la conexión mutua, la coordinación y la colaboración a través de la utilización de las nuevas técnicas encaminadas a la innovación y al servicio rápido. El marketing y la publicidad resultan cada día más necesarios e imprescindibles.

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