1. La llave del éxito en la vida es el conocimiento del valor de las cosas. El éxito es una escalera por la que no puedes subir con las manos en los bolsillos. El éxito es un camino, no un destino. La disciplina es la parte más importante del éxito.
2. Algunos hombres nacen mediocres, otros se hacen mediocres y a otros la mediocridad les cae encima. La mediocridad y la rutina son hermanas gemelas: nadie llega a la cumbre acompañado por ellas. Apenas se da un paso para salir de la mediocridad, se está ya a salvo... Decían que era mediocre pero tuvo fuerzas y se alzó con el triunfo.
3. En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada. Nadie se hace hombre sin haber triunfado en los fracasos. Todo fracaso es el condimento que da sabor al éxito. El fracaso fortifica a los fuertes. La mayoría de las personas fracasan por no haber tenido antes una idea clara de lo que querían conseguir.
4. Solo las ideas salvan a las personas. Las ideas son fuerza. Las ideas son capitales que solo producen intereses en las manos del talento. Lo malo de mucha gente no es su falta de ideas sino la falta de confianza en las pocas que tienen. La dificultad no consiste en tener una idea sino en hacerla producir y, después, saber coger sus frutos.
5. El hombre absurdo es el que no cambia nunca. Nadie debe ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar. En un mundo superior puede que sea de otra manera; pero aquí abajo, vivir es cambiar, y ser perfecto equivale a haber cambiado muchas veces. Es el cambio el que hace avanzar el mundo.
6. La respuesta más corta ante un problema es la acción. El hombre que dice “eso no puede hacerse”, será sorprendido por alguien que lo haga. Solo la actividad hacia un determinado fin hace soportable la vida. No hagas lo que te guste hacer ahora, sino lo que te guste luego haber hecho. Todos los hombres de acción son unos soñadores.
7. Mantén viva en ti la facultad del esfuerzo. No se cogen truchas a bragas enjutas. Suda y te salvarás. No hay esfuerzos inútiles. Todo esfuerzo es un éxito. El necio se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.
8. Hasta que no sepas por qué la gente compra cosas, no venderás nada. En las fábricas y en los talleres se hacen productos materiales; en las tiendas se venden esperanzas. Quien no tenga un rostro sonriente, no debería abrir una tienda. Mercancía bien ofrecida, casi vendida.
9. La grandeza de una persona no se mide por sus cualidades sino por el uso que hace de ellas. Los productos los pueden hacer las máquinas, la calidad la ponen las personas, a pesar de sus fallos. El sentido común dice que un error sirve para buscar soluciones, no culpables. El sentido común, llevado a un grado nada común, es lo que el mundo llama sabiduría. Intentando lo imposible es como se realiza lo posible.
10. Causan mayor admiración las cosas nuevas que las grandes. Los seres humanos están siempre ávidos de novedades. Lo nuevo viene de lo antiguo y no por eso es menos nuevo. Lo bueno y lo bello son eternamente nuevos... Todo es nuevo cuando se mira con ojos nuevos. Aprender a ver, es el más largo aprendizaje de todas las artes. Existe un único procedimiento para ver las cosas: tratar de ver con el corazón.
NOTA: Este “decálogo” ha sido confeccionado a base de “frases célebres”. Unas fueron escritas o pronunciadas por personajes célebres. Otras pertenecen al anonimato de la sabiduría popular. Con ellas se demuestra, una vez más, que “no hay hombre tan sabio que no tenga necesidad de consejo ajeno”.

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