Preconiza el prestigioso cardiólogo estadounidense Dean Ornish que “los cambios de estilo de vida son más eficaces cuando se plantean en grupo”. Continúa este autor que las estrategias globales, en las que priman la intercomunicación, el trabajo en equipos multidisciplinares y grupos, elevan de forma notable el nivel de eficacia de cualquier “terapia”. Evidentemente, desde Contraste no podemos pretender cambios de estilo de vida -esta tarea habría que encomendársela al personal sanitario y a los medios de comunicación afines-, sino cambios de estilo de trabajo. O más bien del quehacer profesional, que bien podrían discutirse y plantearse en grupo. Continuando con el razonamiento preclaro de Ornish “en grupo se comparten dudas, preocupaciones, trucos, consejos...” con un mismo objetivo, que compartido pasa a ser más realizable. En fin, que “la unión hace la fuerza”. Este especialista se basa en un hecho de difícil refutación. Los seres humanos somos “animales sociales”, por tanto, pese al egoísmo que pueda alentarse, nos gusta andar de la mano y compartir acciones que refuerzan la consecución de un fin. Este sector, que no por atípico, es diferente a la condición humana, tiene algunas tareas por compartir. Entre ellas el debate acerca de su promoción y la forma de canalizarla. Hace ya varios números que Contraste se hizo eco de las primeras voces en público sobre el polémico tema de la publicidad. Nuestras páginas siguen reflejando opiniones, que son para compartir en grupo. Que sea para bien.
jueves, 11 de marzo de 2004
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