domingo, 2 de marzo de 2008

A VUELTAS CON LAS FRANQUICIAS

Parece que, por fin, el sector empieza a debatirse con seriedad en el foro de las franquicias. Pero, ¿se lo van a tomar tan en serio nuestros detallistas? Me temo que aún no está la fruta bien madura. Sea lo que sea, lo cierto es que empieza a llegar la hora de que los que llevamos ya varias décadas en el sector comencemos a ver el tema de las franquicias como uno más y no como uno especial.

Ahora bien, el asunto no es nada sencillo. Los expertos en franquicias tienen que analizar muy mucho cuál y cómo va a ser nuestra concreta situación. Pero la verdad es que, llamémoslo franquicia o busquemos otro nombre, el sector en general ha emprendido un nuevo camino. Como analista quisiera advertir que si ha costado mucho llegar a este convencimiento, ahora la carrera va a ser más rápida. Cuando se convence a unos pocos, el resto suele emprender la marcha a toda velocidad.

España juega un papel muy importante en el campo de la joyería-relojería. Hasta ahora la principal característica de las empresas de nuestro sector era la familiar y local. En el futuro ha de ser más empresarial, profesional y comercial. Se impone una renovación. La situación actual no puede continuar.

Los pesimistas muestran signos de agotamiento, pero los expertos dicen que hay síntomas de potencial crecimiento. Lo que está cada vez más claro es que el futuro del sector pasa por nuevos conceptos de negocio, algunos de ellos muy alejados de las tradicionales tiendas. Estos planteamientos traen consigo un abanico de productos totalmente nuevos, además de un abaratamiento de costes, debido a la introducción de diversos materiales y una amplia gama de clientes que difieren en el consumo de manera espectacular. Es muy probable que se cree un abismo entre las altas joyerías y el resto. Se trata pues de un salto desde lo tradicional a la modernidad.

Un factor muy a tener en cuenta es que el cliente compra y casi fabrica en el establecimiento la pieza que le gusta. Hay ya marcas que se prestan a este concepto. Y parece que los resultados están siendo muy positivos. Estamos entrando en un nuevo concepto de comercio que podríamos denominar creativo. Tenemos que ponernos las pilas y empezar a contemplar el I+D en nuestras inversiones. Investigar y desarrollar todos los campos nos llevará a que las cadenas creen sus propias colecciones diferenciándose de la competencia. Buscarán una adaptación a las nuevas corrientes estéticas. Por eso es tan importante diseñar estrategias de marketing y fidelización.

La compra por inversión ya queda para minorías. Apenas se contempla. Cuanto más avancemos en estos aspectos, más cerca estaremos del éxito deseado. Y que conste que no se trata de elucubraciones de mentes calenturientas. Son exigencias elementales del mercado actual.

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