martes, 17 de marzo de 2009

LA NECESIDAD DE PUBLICITAR NUESTROS PRODUCTOS

El otro día, en un artículo titulado “Comunicación es potenciación” que puede consultarse en mi blog –grupoduplex.blogspot.com- aludía a la ineludible necesidad de publicitarse, sobre toso en tiempos de crisis. Y afirmaba rotundamente que el recorte de inversiones en publicidad puede ser a lo sumo un mendrugo de pan para hoy pero hambre segura para mañana. Y al hacer esta afirmación no trataba, como a primera vista pudiera parecer, de llevar el agua para mi molino. Simplemente argumentaba con razonamientos objetivos y comprobables.

Pues bien, resulta que ayer, leyendo un suplemento de la prensa dominical, me encontré con unos datos que me llamaron poderosamente la atención y que vienen a demostrar que los seres humanos nos encaminamos siempre por lo que consideramos más fácil, aunque a la larga no resulte lo más efectivo. Y, al mismo tiempo vienen a hacer válido ese refrán de que “nadie escarmienta en cabeza ajena”.

Resulta que, según un informe realizado por especialistas, España sería, juntamente con Alemania, uno de los principales afectados por la merma de inversión publicitaria debido a la crisis económica. En concreto, dicho informe viene a asegurar que el gasto o inversión en ambos países en materia publicitaria cayó un 30% solo desde enero. Dato que se encuentra muy por encima de Francia que solo tuvo un descenso de un 15%. Pero la cosa no queda. Este mismo informe resalta y presagia que el descenso de la inversión en publicidad se acentuará mucho más a partir del próximo septiembre.

Por otra parte, hay que tener en cuenta también los datos que aporta el informe anual elaborado por Infoadex. Según este informe los ingresos publicitarios de las televisiones se redujeron en España en el último ejercicio en torno a los 350 millones de euros. Y es este mismo informe el que vaticina igualmente que los ingresos por publicidad en el cine bajarán casi un 35% para terminar afirmando que la prensa escrita será, después del cine, la peor parada.

Ante tan alarmantes perspectivas, uno se pregunta hasta donde vamos a llegar, hasta cuando podremos resistir o a qué clavo ardiendo nos tendremos que agarrar. Cuando veamos que eso que hemos ahorrado en publicidad se nos ha evaporado como por arte de magia, ¿a qué vamos a recurrir? ¿Cuándo comprobemos que nuestros productos se almacenan en los estantes, porque nadie los conoce ni los demanda, ¿de qué canales nos valdremos para darlos a conocer? Cuando experimentemos en nuestra propia carne la lacerante llaga de una inactividad casi total por la falta de clientes ¿de qué echaremos mano?

En estos momentos en los que la disminución de la inversión en publicidad se acentúa cada día, en estos momentos en que muchos piensan alegremente –pero también erróneamente- que así están prescindiendo de un gasto innecesario, resulta que otros datos aportados por los informes de los que hablaba anteriormente, comienzan a señalizar la necesidad de caminar por nuevos derroteros Y en este sentido señalan que Internet es uno de los medios que mejor está llevando la crisis, con un crecimiento publicitario ya cercano al 20%. Y parece que la razón principal de este crecimiento hay que atribuirla a que Internet realiza una publicidad más especializada y mas barata.

Esta y no otra es la razón por la que de nuevo llamo la atención del lector sobre la ineludible necesidad de no renunciar a la utilización de los medios específicos a la horade dar a conocer y potenciar nuestros productos. Estos medios específicos, que van desde las publicaciones especializadas avaladas por una larga experiencia hasta las nuevas tecnologías de Internet manejadas por auténticos y experimentados especialistas, son las que nos pueden garantizar esa necesaria unión que debe existir en toda la cadena comercial, desde la fabricación hasta la venta final. Si entre todos somos capaces de establecer unas redes sociales, no solo estaremos creando un asombroso medio de expansión sino que estaremos dotando a nuestro sector de un potente instrumento que haga factible esa concatenación que nos resulta tan imprescindible.

De nosotros depende. Sí, de nosotros; de todos juntos y de cada uno en particular.

No hay comentarios: