miércoles, 29 de julio de 2009

IBERJOYA

Dicen que las malas noticias vuelan. Y yo me pregunto por qué no vuelan también las buenas. Porque hoy quiero darle una buena noticia. Hoy quiero hacerle partícipe de un evento enormemente positivo para nuestro sector. Hoy quiero anunciarle algo que puede revolucionar positivamente y en gran medida la lánguida marcha de nuestra nave joyera. Me refiero a la celebración de una nueva y renovada IBERJOYA.

El marco es incomparable. Los dirigentes y los operarios están trabajando duro y a conciencia. El comedor es espacioso, amplio y acogedor y la mesa está servida. Ya solo faltan los comensales. Iberjoya ha puesto el local, los manteles, las vajillas, etc. Los expositores han puesto los principales productos e ingredientes del banquete: las viandas y las bebidas. Ahora solo falta usted, el comensal, el detallista; porque sin su presencia este suculento banquete no tiene sentido. Por eso, hoy más que nunca, es indispensable que visite Iberjoya.

Es cierto que la acuciante crisis que estamos sufriendo, no solo afecta crematísticamente a nuestros bolsillos sino que está paralizando muchos de nuestros objetivos y echando por tierra muchos sueños. Pero de nada sirve quedarnos en lamentos plañideros. Es necesario actuar. Es necesario salir del anquilosamiento y comenzar a moverse. Es necesario dar los pasos oportunos para reponer fuerzas y reiniciar la marcha con nuevos bríos y con energías renovadas.

Hoy más que nunca usted tiene que ser consciente de que, después de esta crisis, nada va a ser igual. Dicen los entendidos que los sistemas de mercado van a dar un vuelco total, que la tarea comercial ya no va a consistir en comprar por comprar y, después, esperar a ver si se vende. Esa actitud, demasiado fácil y sencilla, se me antoja inoperante y casi suicida.

Los tiempos actuales exigen mucho más. Los tiempos actuales nos exigen una profunda reflexión y un análisis exhaustivo de nuestra realidad. Si así lo hacemos, nos daremos cuenta de que nuestros objetivos no pueden ir solamente a la elección de un producto. Tenemos que dar un paso más. Tenemos que decidirnos a elegir un buen proveedor; un proveedor que no piense solamente en vender a la tienda sino que, con nosotros y junto a nosotros, sea capaz de elaborar esos planes y esas estrategias que el mercado nos demande y esté en disposición de absorber.

Por eso y por mucho más creemos que usted debe visitar Iberjoya. Y no solo con ánimo de compra sino a la búsqueda de ese compañero de viaje que le va a ayudar en el nuevo recorrido.

No lo olvide. Usted tiene una cita obligada. Será del nueve al trece de septiembre. Recuerde esas fechas. Recuerde que Iberjoya-Madrid le está esperando. No desaproveche esa oportunidad que se le brinda. Abra los ojos, observe detenidamente el panorama y no se deje llevar por comentarios negativos.

Se lo decía al principio y se lo repito ahora. Recuerde que el comedor es amplio y espacioso. Recuerde que sus puertas están abiertas de par en par y que la mesa está servida. Ya solo faltan los comensales. Ya solo falta usted como comensal.

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